Piden vecinos ayuda del gobernador por contaminación de agua potable y laguna en San Juan Hueyapan

Un grupo de aproximadamente 60  vecinos de la comunidad de San Juan Hueyapan, denunciaron ante medios de comunicación, la contaminación que la laguna y mantos freáticos, pues en las tomas domiciliarías de agua potable se percibe un olor y coloración extraña.

Desde hace aproximadamente un año han detectado esa extraña coloración y aroma; un olor similar al de la gasolina; lo cual les ha comenzado a ocasionar problemas de salud como ronchas en la piel, entre otras, derivadas, al parecer, por el consumo diario  de esa agua.

“Algunos vecinos hemos optado por dejar de usar el agua que llega a nuestros domicilios y preferimos acudir directamente a la laguna de San Juan Hueyapan, con carretillas o diablitos para llevarnos agua limpia o menos contaminada del pozo que va Tulancingo”

Algunos de los afectados han manifestado que los niños ya comienzan a presentar laceraciones y ronchas en la piel debido al uso del agua para bañarse o consumo diario, situación que se presentan también en algunos adultos, que incluso, dicen, experimentan caída de pelo,  por lo que les preocupa el riesgo sanitario que se está generando.

Aseguraron que ya han notificado de ello a las autoridades locales, incluso, una Asociación Civil denominada Tilapia, ha presentado un proyecto a presidencia municipal, pero hasta el momento, no han tenido respuesta.

Por tal motivo, los vecinos piden la atención inmediata ya del gobernador Omar Fayad Meneses y de la Comisión de Prevención de Riesgos Sanitarios de Hidalgo (COPRISEH), para que hagan un estudio meticuloso de la composición química del agua que llega a las viviendas, pues cuando han venido, se llevan muestras del manantial y ahí no se percibe el olor a gasolina.

Destacaron que, desde hace aproximadamente tres meses, la situación se ha complicado ya que en sus dispositivos de almacenamiento de agua como piletas y tinacos, se queda un sedimento terroso y aceitoso, además de que se percibe el extraño olor, que en algunos casos es similar al de la gasolina, lo cual se percibe más cuando el agua es calentada.

Además, dichos espacios de almacenamiento han obtenido una coloración extraña entre amarillo, naranja y café, que ya no se diluye ni tallando con líquidos químicos como el cloro.

Los lugareños advirtieron de no recibir una pronta respuesta por parte de las autoridades en la  materia, tomarían medidas extremas para lograr la atención, como el cierre de válvulas de distribución.