Advierte CONDUSEF un alza en fraudes en cajero de Plaza Patio

Con seis casos en el mes de abril y lo que va de mayo, el cajero automático instalado al interior de Plaza Patio, se ha convertido en un “foco rojo” para la oficina de enlace de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), con sede en Tulancingo, ya que es manipulado por estafadores para robar la tarjeta y el Número de Identificación Personal (NIP), para después hacer compras con el plástico robado.

Guadalupe García Rosales, encargada de la CONDUSEF-Tulancingo, advirtió de este modo de operación por parte de los estafadores.

“Operan los fines de semana y en equipo, de alguna manera bloquean los cajeros automáticos, para que no regrese la tarjeta, previo a esto colocan una placa u hoja informando que, si tienen un problema con su tarjeta, llamen a un número telefónico 01 800 y al marcar el cuentahabiente, le piden el NIP y le dicen que su tarjeta ya ha sido bloqueada y que al siguiente día hábil en la sucursal bancaria le darán otro plástico”, explicó la funcionaria.

Una vez hecho este proceso, agregó, la gente queda confiada de que su tarjeta ya fue dada de baja, entonces es cuando los estafadores comienzan a hacer compras en los mismos establecimientos de la plaza comercial.

A la encargada de la oficina local de la CONDUSEF dijo llamarle mucho la atención que empresas que están en esa misma plaza; como tiendas de telefonía, artículos de oficina y departamentales, acepten que les paguen con tarjetas sin pedir identificaciones oficiales para corroborar si es el titular del plástico quien está realizando la compra.

García Rosales, recordó uno de los casos registrados en los últimos 40 días, donde al usuario de la tarjeta le hicieron cargos por más de cien mil pesos.

“Una persona cayó en la trampa, dio información de su plástico y después, los estafadores ya con la tarjeta y NIP, ingresaron al cajero, les apareció un ofrecimiento de un crédito por 503 mil pesos, lo aceptaron y al salir hicieron diversas compras con valor de más de cien mil pesos”, comentó.

En estos casos, agregó García Rosales, el banco y los negocios tienen una responsabilidad compartida, pues la institución bancaria debe de crear dispositivos de seguridad eficaces, no sólo los cuatro números del NIP, y los negocios deben pedir una identificación oficial al momento de cobrar con tarjeta bancaria, para revisar si de verdad el portador del plástico es el titular.

Además, el banco, en este caso Santander, no debería otorgar líneas de crédito en un cajero, sin ningún tipo de seguridad, pues solo basta darle clic en aceptar en la pantalla del cajero para liberar ese crédito.

“A lo ciudadanía le recomendamos que ante cualquier anomalía con sus plásticos, vaya a la sucursal bancaria o llame a los números telefónicos que están al reverso de sus tarjetas para evitar que le roben su información personal”, finalizó