Ateneo operó sin permiso de la Dirección de Reglamentos: Alcaldía

La titular de Reglamentos, Viridiana Hernández Hernández, reconoció que dicho establecimiento no tiene permiso para iniciar actividades comerciales, pues en la administración no se han otorgado ni se otorgarán permisos para antros o bares, tal como lo ha indicado el alcalde Fernando Pérez Rodríguez.

Por no contar con el permiso de funcionamiento de la Dirección de Reglamentos y Espectáculos, aunado a las quejas de vecinos del establecimiento llamado Ateneo Food & Social Club, ubicado en la calzada 5 de Mayo, fueron las razones por las que las autoridades impidieron la apertura de dicho negocio el pasado viernes.

Aseguró que aunque lo dueños de ese establecimiento quisieran usar un permiso propiedad de las cerveceras y que se han tramitado en años administraciones anteriores, no les permitirán trabajar con el concepto de bar o antro. “No puede colgarse de los permisos que están en poder de las cerveceras, pues todos esos permisos, deben de pasar primero por nosotros necesariamente”.

Por su parte, la directora de Licencias y Permisos de Construcción de Tulancingo, Edna Ruth González Muñoz, confirmó que el Ateneo tenía su permiso de uso de suelo, como comercial de manera general.

Al respecto, el presidente Fernando Pérez Rodríguez, lamentó que a veces la ambición y la necedad de algunos particulares, provoquen el malestar de la gente. Reiteró que ni siquiera tenían permiso y ya se habían puesto a trabajar por las madrugadas. “Se les dijo que no iba haber permiso para bar y se les dijo con toda la claridad, sin embargo, todo lo que diseñaron fue para un bar, hasta el nombre, les pedimos que cambiara el nombre y no lo cambiaron”.

Informó que fueron los vecinos quienes mostraron una grabación donde se escuchaba el ruido excesivo al interior de sus domicilios.

“Ellos comenzaron a trabajar, ya se habían anunciado en redes sociales pero no podían trabajar ni como restaurante bar, entonces, revisamos el plan de desarrollo, ubicamos el lugar y sí estaba permitido que saliera como restaurante bar, pero con un horario de cierre de las 11 de la noche, no obstante, los vecinos nos comentaron que ya estaban trabajando y cuatro o cinco veces el ruido se prolongaba hasta las cinco de la mañana”, comentó.

El edil dejó en claro que no quiere frenar la inversión y el empleo; pero si el dueño logra convencer a los vecinos de que va a ser un restaurante con un cierre máximo de las 11 de la noche, permitirá su apertura sin problema, pero si no, será imposible