Luminosidad de pantalla vial impide ver tope sin balizar a la entrada de Tulancingo
Automovilistas de la región manifestaron su inconformidad por el tope que no está balizado y la pantalla electrónica del arco carretero que está justo centímetros antes de éste e impide con su luminosidad, ver el reductor de velocidad.
Advirtieron que ello ha ocasionado que varios automovilistas se pasen de frente, esto a la altura del Hospital General de Tulancingo (HGT), en la carretera México – Tuxpan.
Desde hace meses, el reductor de velocidad que está frente a la entrada del HGT, sobre la carretera México – Tuxpan, ha generado molestias por su falta de señalización, pues hasta hace medio año no había ningún anuncio vertical, horizontal o en el pavimento que indicara su existencia, lo cual ocasionó varios accidentes.
Posterior a las quejas, se habilitaron señalamientos verticales a 150, 100 y 50 metros de distancia; sin embargo, la colocación del arco carretero de la estrategia Hidalgo Seguro poco ayuda, ya que la luminosidad que refleja la pantalla, no permite ver el tope.
“Erick Hernández, conductor de trasporte público, mencionó que ha visto como automovilistas que no conocen ese tramo, se pasan de frente sin detenerse por el reductor de velocidad, pues el reflejo de la pantalla lo oculta y aunque hay tres señalamientos, al no verlo se confían de más”, expresó.
“El tope generó varios accidentes antes de que se pusieran los anuncios informativos, después se redujeron considerablemente y recién se han registrado algunos laminazos por alcance, sobre todo en la noche”, comentó Miguel Ángel López, comerciante de la zona.
Algunos de los afectados piden a las autoridades estatales que apague la pantalla, pues no le ven más utilidad que la publicidad del mismo gobierno.
Respecto al tope, José Luis Araiza, encargado del área de mantenimiento carretero de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de Hidalgo (SCTH), manifestó en días pasados, en una entrevista telefónica, que desconocía el origen de ese reductor de velocidad, pero reconoció que, de acuerdo a la normatividad no debería de estar.
“Estaremos revisando quién y por qué se puso ese tope; si la misma sociedad lo pidió y lo puso, habrá que platicar con ellos para darles una solución a sus necesidades y resguardar la integridad de los peatones pero sin que se ponga en riesgo a los automovilistas”.

