Registrarse en Censo del Bienestar no garantiza que reciban los apoyos de la federación
No toda persona que se registra en el censo del bienestar tiene asegurado el apoyo por parte del Gobierno Federal, ya que existen reglas de operación de cada programa, específicamente el de discapacidades, las cuales están ajenas a los Servidores de la Nación, encargados de realizar los censos, aclaró Mili Batalla Castillo, subdelegada de programas federales del desarrollo.
“En cada programa hay limitantes impuestas por las reglas de operación y en el caso de las discapacidades, la normativa indica cuáles son permanentes y cuáles no, por lo que si una persona censada por discapacidad no entra en el marco de las permanentes, no entra al programa”.
Batalla Castillo, recordó que el programa de discapacidades en esta primera etapa está limitado a un millón de beneficiarios a nivel nacional, pues no había ningún programa similar.
Con el censo que se realiza, dijo, estarán definiendo cuál es el número de personas con una discapacidad permanente y podrán comenzar una segunda etapa de beneficiados.
Reconoció que la demora en la conclusión del Censo del Bienestar, radica en que muchas personas no se encuentran en sus domicilios al ser visitados por los Servidores de la Nación.
Mili Batalla, puntualizó que el censo está basado en datos del censo de población del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) de 2010 y al tener nueve años de antigüedad, se han encontrado con nuevas colonias y por ende, mayor población.
“La meta de los censos corresponde al censo de población de INEGI 2010 y en nueve años han cambiado muchas cosas, hay más familias, más población y estamos sobrepasando las metas, pues en San Bartolo llevamos un 138 por ciento de lo presupuestado; en Tenango de Doria ya superamos con el 18 por ciento lo estimado; en Metepec llegamos al 120 por ciento; Acaxochitlán al 130 por ciento y en Tulancingo, llevamos el 80 por ciento, pero seguramente terminaremos arriba de lo esperado por el crecimiento poblacional que registra el municipio en nueve años”, detalló.
Pese al retraso que lleva el Censo del Bienestar, agregó Batalla Castillo, ya comenzaron a fluir los apoyos, pues en la región, en los últimos 50 días se han entregado aproximadamente tres mil tarjetas para discapacidad y adultos mayores, y mil 200 apoyos correspondientes a niños y niñas hijos de madres trabajadoras y siete mil apoyos para educación media superior

